Leslie Sánchez


La paciente

Leslie Sánchez fue la excepción. El resto de las personas que participaron de la instalación de la Comisión de Expertos fue sobria y, por eso, celebrada por el status quo. Nada que ver con la vez anterior: no hubo distintivos relacionados con luchas callejeras ni símbolos ajenos a la uniformidad republicana. Excepto Sánchez, que apareció toda vestida de morado.

Luego de varios intentos,  la abogada, académica y militante del Partido Liberal entraba al debate . El mismo que en sus anteriores y fallidas candidaturas juró defender en la institucionalidad, ahora lo lucía como una velada y soterrada causa. Por fin pasaba de la segunda fila, la de los asesores que sostienen a los rostros, y daba un paso al frente, a la vanguardia, a la de los micrófonos y las portadas, y lo iba a hacer a su modo.

Ya identificada por la prensa como una de las articuladoras políticas de la centroizquierda dentro del ex Congreso, Sánchez había pasado toda su vida política en las sombras esperando el momento de entrar en escena, hasta que su ex colectividad, el PPD, le dio el vamos y la ratificó dentro de sus líneas para la nueva apuesta constituyente.

De 39 años, Sánchez militó 17 en el PPD, donde fue asesora legislativa del senador Ricardo Lagos Weber y dejó la colectividad cuando intentó, fallidamente, ser Defensora de la Niñez el 2018. 

Sánchez ha señalado que defenderá dos temas en la elaboración del pre proyecto de Carta Magna: la seguridad y la reestructuración del sistema político.

Buscó ser candidata a la Convención Constitucional, también en las filas del otrora partido instrumental, pero su precandidatura sería bajada junto a la de la histórica feminista y coordinadora del Observatorio de Equidad de Género, Teresa Valdés. El mismo año, apoyó la candidatura de Aldo Valle para la gobernación de la región de Valparaíso, y formó parte del equipo programático en temas de género de la precandidata presidencial del PS, Paula Narváez. Ambas experiencias fracasaron en las urnas.

Sin dejar de acudir a los medios como panelista ocasional o columnista coyuntural, Leslie Sánchez intentó, durante el 2021, llegar a la Cámara por el distrito 7, presentándose como una carta idónea para renovar a la centroizquierda y dotar de nuevos aires a un sector que envejecía sin nuevos cuadros a la vista. De nuevo, no tuvo suerte.

Tras esa última aventura electoral, siguió en la academia mientras asesoraba a los convencionales del Partido Liberal, hasta que la entonces ministra del Interior, Izkia Siches, la reclutó para reforzar a sus equipos tras sus turbulentos y tensos primeros días en el cargo. En los pasillos de La Moneda, a centímetros del poder, volvía a confirmar que la segunda línea le sentaba bien, mientras que la primera le era esquiva.

Sánchez no sólo estudió de cerca el proceso constituyente, sino que, desde la academia, nunca dejó de proponer ni de entrar a los debates constitucionales. 

“Las grandes manifestaciones feministas chilenas en los últimos años imponen el deber a quienes elaboren la nueva Constitución Política de no decepcionar a aquellas mujeres organizadas. De lo contrario, los conflictos sociales seguirán latentes y la vía institucional que otorga el Estado de Derecho Constitucional no habrá cumplido su rol esencial, el cual es proteger y garantizar los Derechos Fundamentales de todas y todos los ciudadanos”, escribió. Casi como si pudiera visualizar su juramento teñido de morado, en un artículo que publicó junto a la, también PPD, consejera del Servel, Pamela Figueroa, en marzo del 2022 en la revista Derecho Público, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España.

Ahora, investida como Consejera Experta, ha señalado que defenderá, dos temas en la elaboración del pre proyecto de Carta Magna: la seguridad, la cual debe tener perspectiva de género, según sus palabras; y la reestructuración del sistema político hacia uno que incorpore la democracia paritaria.

La paridad en la institucionalidad ya ha sido un tema que Sánchez ha tratado en el trabajo de la Comisión de Expertos. Así, cuando los comisionados debatieron el capítulo I, de “Fundamentos del orden constitucional”, la abogada apuntó de forma crítica al artículo que establece que “la ley favorecerá el acceso igualitario de mujeres y hombres a los mandatos electorales y cargos electivos promoverá su participación en condiciones de igualdad, en los distintos ámbitos de la vida nacional. El Estado garantizará el ejercicio de la ciudadanía plena de las mujeres”.

Ahí, Sánchez pidió la palabra y ofreció sus descargos contra el articulado: “creo que aquella redacción no es suficiente para la realidad nacional, porque en Chile las mujeres hace muchos años venimos exigiendo una democracia paritaria, que no es lo mismo que se ha contemplado en el artículo”. Finalmente, los comisionados aprobaron el capítulo en general por unanimidad.

Y así, Sánchez comenzó a izar sus banderas, un paso al frente de la fila de los asesores.